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sábado, 27 de junio de 2009

EL MATADERO. CONTEXTO HISTÓRICO





JUAN MANUEL DE ROSAS

Prototipo del caudillo sudamericano, Juan Manuel de Rosas impuso, a lo largo de más de veinte años de gobierno, una dictadura inflexible que dividió a la nación argentina, aunque consiguió imponer la ley y el orden.
Rosas nació en Buenos Aires el 30 de marzo de 1793. Pertenecía a una familia rica que poseía algunos de los principales ranchos ganaderos de la Argentina. Hizo sus estudios primarios en Buenos Aires, aunque pasó la mayor parte de su juventud en el campo. A los quince años se alistó en el ejército como voluntario para combatir la invasión británica.
Poco a poco fue adquiriendo tierras al sur del río Salado, en la provincia de Buenos Aires, en donde reunió una milicia de hombres, integrada por gauchos y campesinos que componían un pequeño ejército personal a sus órdenes. Contrajo matrimonio con Encarnación Ezcurra y Arquibel en 1813 y comenzó a administrar una fábrica de salazón de carne llamada Los Cerrillos.
El país se encontraba por entonces en un estado caótico. El partido de los unitarios combatía al de los federales, quienes propugnaban la separación de las provincias argentinas de Buenos Aires. En 1820, Rosas, que pertenecía a este último partido, ayudó al gobernador de Buenos Aires, Manuel Dorrego, a sofocar una revuelta, por lo que fue nombrado coronel y más tarde comandante general. Después de que Dorrego fue derrocado en 1828, Rosas se opuso al nuevo gobernador, Juan Lavalle, al que derrotó haciéndose proclamar gobernador de Buenos Aires el 5 de diciembre de 1829. Como cabeza del partido federalista, luchó contra los unitarios de Juan Lavalle y consiguió derrotar en 1831 al general José María Paz, jefe de las tropas de la Liga Unitaria del Interior.
Transcurridos tres años de su régimen, y al no serle otorgados los poderes absolutos que deseaba, Rosas delegó la gobernación de Buenos Aires en Juan Ramón Balcarce y partió hacia el sur, al mando de una expedición contra los indios conocida como la primera conquista del desierto (1833). A su regreso participó en la conspiración que derrocó a Balcarce y reasumió en 1835 el gobierno de la provincia, esta vez con poderes absolutos, que volverían a serle renovados en 1842.
La dictadura de Rosas, aunque afirmaba ser federalista, era de hecho centralista. Suprimió la libertad de imprenta, disolvió la cámara legislativa y organizó una policía secreta dedicada a eliminar toda oposición. Trató de subordinar a Paraguay y Uruguay a la Argentina.
Finalmente, una coalición de brasileños, uruguayos y argentinos, encabezados por Justo José de Urquiza, derrotó a Rosas en la batalla de Caseros en febrero de 1852. El ex gobernador hubo de huir al Reino Unido, donde se retiró a una finca en Southampton, Hampshire. Se dedicó allí a la agricultura, alejado por completo de la política de su país, en tanto que sus considerables propiedades argentinas eran incautadas. En 1857, Rosas fue sentenciado a muerte en ausencia por el Congreso argentino. Falleció, sin embargo, de causas naturales, el 14 de marzo de 1877 en su finca británica de Southampton. Sus restos fueron transportados a la Argentina en 1989.
UNITARIOS:
Partidarios del unitarismo político, sistema que defiende la centralización del poder en el país frente a tendencias federalistas o regionalistas. En particular, aplicado al movimiento político argentino que propugnaba el centralismo del poder en Buenos Aires y que propició graves enfrentamientos con los federalistas, defensores de ideas opuestas. Tras varias alternativas en el poder, finalmente Bartolomé Mitre obtuvo una solución de compromiso entre ambos bandos en 1861.
FEDERALISMO
La idea de crear organismos intermedios entre el individuo y el estado dio lugar, en los siglos XVIII y XIX, a la aparición del federalismo, corriente ideológica que preconiza la federación o unión de estados o unidades políticas autónomas frente a la concepción de un poder unitario o centralista considerado como proclive al despotismo. En otra acepción paralela, el federalismo se entiende como la cesión de parte de la soberanía de un estado en favor de una estructura política supranacional, más poderosa Las diferencias generales que pueden señalarse entre estado unitario y estado federal son notables. En tanto que en el estado centralista o unitario todos los poderes dependen de un único centro de decisión y las determinaciones que pueden ubicarse en otros centros periféricos no pasan de ser delegaciones de aquel poder unitario, en los estados federales se da una distribución de competencias entre el poder central y los entes federados, distribución que reviste diversas formas que con frecuencia originan conflictos de competencia.
En la doctrina federalista y sus realizaciones históricas pueden señalarse dos grandes aspectos: uno, el federalismo interno o nacional, referido a los estados federales por oposición a los estados unitarios; y otro, el de la federación de estados, esto es, el federalismo externo o internacional. Tras un período de luchas civiles entre unitarios y federalistas, en 1829 Juan Manuel de Rosas, partidario de estos últimos, se hizo con el poder e instauró una férrea dictadura. La represión indiscriminada de los focos disidentes y la actitud belicosa en las relaciones exteriores marcaron la época de Rosas. El dictador obtuvo importantes victorias militares contra los indios en las regiones meridionales, contra Francia y el Reino Unido, que apoyaban al gobierno uruguayo en sus continuos conflictos con la Argentina, y también contra la confederación peruano - boliviana creada por el general Andrés Santa Cruz. En 1852, el general y antiguo gobernador de Entre Ríos, Justo José de Urquiza, logró derrotar a Rosas en la batalla de Caseros, con la ayuda de tropas brasileñas y uruguayas.

ESTEBAN ECHEVERRÍA




La figura literaria de Esteban Echeverría se situó en los orígenes del turbulento movimiento romántico argentino, caracterizado en muchos casos por la inquietud política, además de la puramente estética.
Echeverría nació en Buenos Aires el 2 de septiembre de 1805. En 1826 se trasladó a Francia, donde entró en contacto con las ideas románticas del momento y simpatizó con el movimiento socialista. De regreso en su país publicó el poema Elvira o la novia del Plata (1832), primera muestra del incipiente romanticismo argentino. A esta obra la sucedieron Consuelos (1834), en la que aún se aprecian huellas de inspiración clasicista, y Rimas (1837). En esta última colección se incluía "La cautiva", un extenso poema con el que comienza a cultivarse la temática autóctona en las letras argentinas. A partir de entonces su vertiente poética se vio parcialmente sustituida por sus escritos en prosa, cuyo contenido pasó a ser esencialmente político. De sus ideales en este ámbito nació el escrito programático El dogma socialista de la Asociación de Mayo, precedido de una ojeada retrospectiva sobre el movimiento intelectual en el Plata desde el año 1837 (1846), en el que se sentaban las pautas de la sociedad política por él fundada, la Asociación de Mayo. Con anterioridad había creado El matadero (1838), magnífico cuadro de costumbres de un naturalismo inédito hasta entonces en su producción.
Esteban Echeverría se exilió definitivamente a Montevideo en 1840 y allí alternó sus colaboraciones periodísticas con la composición de poemas. Destacan entre estos últimos El ángel caído (1844-1846) y Avellaneda (1849). Siguió incidiendo también en el género teatral. Sus obras se publicaron póstumamente en Buenos Aires a partir de 1870.
Sumido en la pobreza, murió en Montevideo, Uruguay, el 19 de enero de 1851.

ROMANTICISMO HISPANOAMERICANO




 
 

 
 
El movimiento romántico, con sus ideales de libertad, política y artística, encontró un terreno abonado en las nuevas naciones de Hispanoamérica, donde reinaba la inestabilidad política y existía una gran inquietud cultural promovida por el deseo de dar expresión a la identidad nacional; el culto europeo al Medievo se tradujo así en la literatura hispanoamericana en exaltación idealizada de la figura del indio, concebido como “el buen salvaje”. Las tendencias románticas, que tardaron en implantarse debido a la oposición de los autores neoclásicos, tuvieron su mayor auge entre 1840 y 1890, si bien durante su última etapa coexistieron con el Realismo, sobre todo en la narrativa, y el incipiente modernismo.

 
 
 
El ROMANTICISMO EN EL RÍO DE LA PLATA
 
 
Uno de los centros de mayor importancia para el romanticismo en Hispanoamérica fue la Argentina, donde se vio afirmado por obra de un grupo de activos opositores al régimen de Juan Manuel de Rosas, conocido como el grupo de"Los Proscriptos" . Entre ellos figuraba el poeta Esteban de Echeverría, que fue el verdadero introductor de los ideales románticos en el Río de la Plata, tras una estancia en Francia de 1826 a 1830. Otros escritores notables de este grupo fueron Juan Bautista Alberdi, Juan María Gutiérrez, José Mármol y Domingo Faustino Sarmiento, todos los cuales conocieron el exilio y se sirvieron de sus obras para la diatriba política. De ellos fue Sarmiento la personalidad más vigorosa y el máximo representante del romanticismo combativo. Su obra maestra, Civilización o barbarie: vida de Juan Facundo Quiroga y aspecto físico, costumbres y hábitos de la República Argentina, mejor conocida como Facundo o Civilización y barbarie (1845), que permanece como una de las obras más influyentes de la literatura hispanoamericana, constituyó una poderosa requisitoria contra el terror y la tiranía, y un análisis de las causas sociales e históricas que determinan el triunfo de la barbarie y el despotismo. Mármol, también destacado poeta, realizó una notable aportación a la narrativa romántica con Amalia (1851-1855).
 

 
 
 
EL SALÓN LITERARIO

 
 
 
En 1837 se creó el Salón Literario en la librería de Marcos Sastre. Allí se nuclearon hombres que deseaban retomar los ideales de la Revolución de Mayo. Pronto se convirtieron en la tribuna opositora al gobierno de Rosas. Este grupo de intelectuales (Mármol, Echeverría, Alberdi, Sarmiento y Gutiérrez) formaron parte de la llamada Generación de 1837, y compartían la lectura de los lieberales románticos europeos. Defendieron la libertad en el empleo de la lengua aceptando todas las variantes americanas y propulsaron la independencia de los modelos españoles.

 
 
 
Durante sus reuniones compartían lecturas y análisis de las ideas que posteriormente (1853) se convertirían en la base organizativa del país y que se mantuvieron más de un siglo. A partir de 1838, Rosas clausuró el Salón Literario y sus miembros tuvieron que exiliarse en Uruguay y Chile.

 
 
 
EN EL RESTO DE HISPANOAMÉRICA
 
 
La divisa en América es la libertad en todos los órdenes. Intenta desasirse de las tradiciones peninsulares (España), definir su cultura, mostrar su distinta realidad. Sienten simpatía por la “Joven España”, es decir, por el conjunto de hombres que en ese tiempo lucha en la Península por la renovación y por la libertad.
Los escritores románticos hispanoamericanos recurren a los siguientes temas – símbolos:
1. La naturaleza, prolongación de la sensibilidad.
2. La valoración de la Historia. El tema político.
3. Ideales de libertad y de progreso.
4. El amor a la patria.
5. Voluntad de gloria.
6. El héroe (histórico, casi legendario, patriótico, sombrío y fatal (el bandido), el viajero desconocido, el gaucho).
7. La familia.
8. La eternidad del amor.
9. La mujer.
10. Las cartas y las flores
11. Lo exótico
12. Lo fantástico o el vuelo hacia las inmensas regiones de la imaginación.
13. Exaltación del yo, única medida y única norma.
14. La vida y la muerte. El anhelo de evasión.
15. El inexorable destino.
16. La religión.
17. El costumbrismo (trata de exaltar los modos de vivir nacionales, describe los tipos y costumbres de su país). Los temas costumbristas son:
 
 
  • lo peculiar de los ambientes,
  • lo típico de los personajes, 
  • la crítica de los malos gobiernos,
  • los paisajes,
  • los animales.

El Romanticismo de signo francés es introducido en Argentina, Uruguay y Chile por Esteban Echeverría. Se leía y seguía con preferencia a Chateaubriand, Lamartine, Víctor Hugo, Byron, Walter Scott, Larra y Espronceda
El Romanticismo de signo español llega a Perú, Bolivia, Las Antillas, y Centroamérica de la mano de José Joaquín de Mora y Fernando Velarde y preferían a José Zorrilla y estaban influidos por Byron.
El Romanticismo en el Río de la Plata coincide con el origen de una literatura con un perfil nacional y está marcado por el desprendimiento reciente del dominio español. En una primera etapa se identificó con la expresión de la subjetividad y los sentimientos. Por este motivo, las obras literarias describen paisajes solitarios en los que el individuo proyecta melancolía, angustia, desesperación sin el control de la razón.
 
 

 
 
 
Posteriormente, con la influencia francesa, adquiere un carácter social, y la literatura se convierte en una vía de difusión de ideales políticos.

EL ROMANTICISMO LITERARIO

La literatura romántica británica tuvo sus precursores en las obras de Edward Young y Thomas Percy, James MacPherson y Horace Walpole, con la novela gótica The Castle of Otranto (El castillo de Otranto), en donde la reconstrucción de ambientes medievales, el redescubrimiento de épocas históricas pretéritas y exóticas y la revalorización del gótico anunciaban ya los rasgos principales del romanticismo. La novela histórica sería llevada a su apogeo unos años después por Walter Scott.
En Francia, el gusto romántico por lo salvaje y primigenio fue anticipado por Jean-Jacques Rousseau, que propugnaba un modo de vida natural sin la influencia enajenante de la civilización: una mirada a la ingenuidad libre de malicia del salvaje. La década de 1770 vio florecer en Alemania una rica generación de autores, encabezada por Johann Wolfgang von Goethe, 1774; Las desventuras del joven Werther, obra de apasionado sentimentalismo. El movimiento denominado Sturm und Drang ("tempestad y empuje") dio pauta a la creación de las bases del gran romanticismo alemán, cuya máxima figura en las postrimerías del siglo XVIII, Friedrich von Schlegel, propugnó el ideal de licencia poética plena. Otros escritores románticos alemanes fueron Ludwig Tieck, Novalis, Friedrich Hölderlin y Wilhelm Heinrich Wackenroder.
En el Reino Unido, William Wordsworth y Samuel Taylor Coleridge crearon una teoría poética basada en las emociones intensas y la fantasía que alcanzaría su máximo esplendor en la obra de poetas de la categoría de John Keats, Percy Bysshe Shelley y Lord Byron. Sin olvidar, la obra de Jane Austen y a Mary Shelley y su obra emblemática del Romanticismo, Frankestein.
La literatura francesa romántica hubo de luchar contra un clasicismo más fuerte que en el Reino Unido y Alemania. El estreno de Hernani de Víctor Hugo en 1830 significó el triunfo de la nueva estética en Francia, aunque unos años antes, Madame de Staël había elaborado un ensayo de teoría romántica y de exaltación del nacionalismo y Chateaubriand había publicado en 1802 una obra de plena vivencia estética y sentimental, El genio del cristianismo, que constituyó un canto al sentimiento religioso profundo, además de una rica descripción de parajes naturales. Pero fue Víctor Hugo quien logró dar una expresión completa a la prosa romántica francesa, y se convirtió en el abanderado del movimiento con su prefacio al drama Cromwell (1827), verdadero manifiesto literario, y sus novelas, entre las que cabe destacar Notre-Dame de París (1831; Nuestra Señora de París) y Les Miserables (1862).
En Italia, el romanticismo estuvo unido a la aspiración de unidad nacional, manifiesta en las obras de Ugo Foscolo, Alessandro Manzoni, Giacomo Leopardi. Alexandr Pushkin fue en Rusia el principal representante de la nueva corriente literaria. Aunque llegado tardíamente, el romanticismo español abrió por su parte nuevos cauces en el teatro, entre cuyas figuras más sobresalientes figuraron el Duque de Rivas a quien se debe la celebrada Don Álvaro o la fuerza del sino (1835). Pero fueron Mariano José de Larra, José Espronceda, Gustavo Adolfo Bécquer y José Zorrilla quienes configuraron en España una literatura plenamente romántica.
En América el movimiento romántico desplegó todo su vigor en figuras como el estadounidense James Fenimore Cooper, Edgar Allan Poe y Henry Wadsworth Longfellow, el colombiano Jorge Isaacs (autor de María, 1867).

CARACTERÍSTICAS DEL ROMANTICISMO


Características generales

El Romanticismo fue una reacción frente a la tradición establecida; propugnaba la emancipación del individuo, cuyos rasgos particulares parecían correr el peligro de disolverse en la colectivización social creciente. Lo subjetivo, lo irracional y lo imaginativo empezaron a abrirse paso en un movimiento que planteó un giro total hacia lo humano, la naturaleza y la belleza inalcanzable, ideal y sublime. Los artistas románticos buscaron una huida de la realidad circundante, en busca de los territorios menos explorados, dando rienda suelta a la fantasía, la emoción y el encuentro con la naturaleza y la historia remota. En política se desarrollaron vivamente los nacionalismos que buscaban los rasgos peculiares de los pueblos y rechazaban la uniformidad del dominio imperial tal como había sido concebido por Napoleón. En su reacción frente a la etapa anterior, el romanticismo planteó una ruptura con el equilibrio racional y objetivo que había establecido el clasicismo del siglo XVIII: así, se planteaba una dualidad entre lo clásico y lo romántico, que no sólo pertenece a un período concreto de la historia, sino que es, más bien, una dualidad entre dos modos de ver el mundo, dos mentalidades distintas.
El Romanticismo fue el primer movimiento estético que vinculó la estructura social con la labor creadora, por ese motivo se lo puede considerar como la primera vanguardia artística.Para el romántico, toda actividad humana está gobernada por leyes de crecimiento orgánico, que están presentes tanto en la transformación de las estructuras sociales como en la obra poética. Desde ese punto de vista, la creación es dinámica y estructura nuevas sensaciones para conocer orgánicamente la realidad social. Este mismo proceso de estructuración genera la poesía. Así la tarea creativa no queda sometida a regulaciones abstractas. Por el contrario, desarrolla de acuerdo con el dinamismo interno que ordena su elaboración

EL ROMANTICISMO



ROMANTICISMO

Frente al racionalismo ilustrado y positivista que imperaba en la Europa del siglo XVIII, el romanticismo surgió, arrollador y vital, como un movimiento de exaltación del hombre, la naturaleza y la belleza, y como expresión del espíritu de rebeldía, libertad e independencia que dominó todas las áreas del pensamiento y la creación artística a lo largo de la segunda mitad del siglo XVIII y primera del XIX.
El uso de la palabra romántico se remonta al siglo XVII, época en la que en Francia e Inglaterra, se aplicaba a determinado tipo de creación poética - el roman o romant-, heredera de los romances medievales y de los cuentos y baladas que florecieron en la Europa meridional durante los siglos XI y XII. La fascinación por lo misterioso y sobrenatural y la atmósfera de fantasía y heroísmo que dominaban estas composiciones enriquecieron el ámbito semántico del término que, símbolo de una nueva estética, encontró sus primeras manifestaciones, eminentemente literarias, en los movimientos prerrománticos británicos y alemanes de fines del siglo XVIII, para alcanzar su máxima plenitud en toda Europa iniciado ya el siglo siguiente. La segunda mitad del siglo XIX marcaría el inicio de la decadencia general de los postulados románticos, disgregados en una fase final de eclecticismo.

miércoles, 25 de marzo de 2009

EL MATADERO





























LAS PRESENTES IMÁGENES SON LA INTERPRETACIÓN DEL RELATO POR EL NOTABLE PINTOR ARGENTINO, CARLOS ALONSO







viernes, 12 de diciembre de 2008

EL MATADERO - ANÁLISIS Y SIMBOLOGÍA




Este relato, considerado por la crítica como el que inaugura la narrativa argentina, fue concebido como una metáfora del régimen rosista, por lo que cada elemento del texto está cargado de un hondo simbolismo.
La elección de un matadero como ámbito para esta narración es interesante por distintos motivos: en primer lugar, se encuentra en una zona limítrofe entre el campo y la ciudad. En realidad, es la presencia del campo con sus leyes, dentro de la ciudad. Y esta presencia está robustecida por la temática de la carne. Entre ambos términos se despliega la federación rosista. Por lo tanto, El Matadero representa una crítica a un sistema basado en el campo y en la carne, es decir, un ataque al sector ganadero del cual Rosas es la figura principal (fuente: Literatura argentina y latinoamericana. Editorial Santillana Polimodal. 1998)
Género Literario: Narrativo (está escrito en prosa).
Especie narrativa: es un cuento largo o relato costumbrista al estilo de los Artículos de costumbres del español Mariano José de Larra. Posee elementos realistas (como nota Noé Jitrik, Echeverría se anticipa al Realismo, aún antes que en Europa), pero incluidos en un planteo más englobador que es romántico: la discripción del matadero encuadra en los dos extremos de una mentalidad romántica: civilización/barbarie, unitarios/federales, campo/ciudad.
El Matadero inaugura también la ficción para representar el mundo de "los otros": el de los federales, de los indios, de la "chusma". Para hablar de sí mismos, los escritores del Romanticismo en el Río de la Plata utilizan la autobiografía: "La clase se cuenta a sí misma con la autobiografía y cuenta al otro con la ficción". Igual que en el Facundo de D. F. Sarmiento, en este relato se habla de la violencia ejercida desde el poder.
"Alegoría de la situación argentina, El matadero es por esta razón un relato cuya estética es funcional a su política...Se hablan lenguajes intraducibles, sus redes de sentido son también intraducibles, sus símbolos se excluyen mutuamente...más que al cuadro de costumbes, pertenece al ensayo narrativo que se propone representar el conflicto político." (Altamirano, Carlos y Sarlo, Beatriz. "Esteban Echeverría, el poeta pensador" en Ensayos argentinos. De Sarmiento a la vanguardia. Buenos Aires, Ed. Ariel, 1997)
  • El narrador: según Noé Jitrik, es uno de los dos ejes alrededor de los cuales se articula el relato (el otro eje es el ambiente). Este narrador testigo busca permanentemente la complicidad ideológica del lector por medio de la utilización de la ironía. "¡Qué nobleza de almas...!", etc. (Jitrik, Noé. El fuego de la especie. Forma y significación en "El matadero", Buenos Aires, Siglo XXI, 1971)
  • La Cuaresma: la elección de una época litúrgico-religiosa anticipa que nos adentramos en un tiempo sagrado y que al final del relato habrá (igual que en la Cuaresma) un sacrificio al dios.
  • La lluvia: en la simbología, el agua representa mezcla, el tiempo anterior al Cosmos, es decir, el Caos. El agua es promiscuidad (mezcla, mixtura) en donde hay indeterminación. Por otro lado, podemos relacionar a la lluvia con el castigo divino (el diluvio).
  • La inundación: metáfora de cómo se encontraba la nación (hundida en el barro). No hay que olvidar que esto siempre desde la ideología de Esteban Echeverría y su intención de hacer una denuncia contra el gobierno de Rosas, no tiene que ser nuestra opinión. Debemos distiguir entre la opinión de un autor, su ideología, su compromiso político y nuestra capacidad como lectores para tomar distancia.
  • Los novillos: Representan a la masa, al pueblo que se sometía a la voluntad del gobierno sin presentar oposición. Van al matadero sin rebelarse. Son cincuenta, (Borges habla de los múltiplos de diez como de cifras que representan lo indeterminado).
  • El toro: Si ya habían sido faenados los cincuenta novillos (el narrador dice que el primero va de regalo al Restaurador y los otro 49 ya habían sido faenados) entonces hay un error de cálculo del autor (¿eran 50 o 51?). Pero no lo es tal. Significa que este animal no formaba parte de los novillos, es decir, de ese pueblo sin voluntad, sino que era otra cosa. El toro representa al Romanticismo como movimiento cultural: era negro (color elegido por los escritores románticos), por la descripción se da a entender que era una raza de origen francés, probablemente Charolaise (tal como el Romanticismo rioplatense, introducido por Echeverría desde Francia), demuestra pasión y rebeldía (como el escritor romántico). La duda sobre sus atributos sexuales (y su posterior aclaración) es también una alusión a la fuerza de esta joven generación de escritores del Romanticismo. Por otro lado, todo el episodio del toro está para anticipar el episodio con el unitario (le hicieron esto al animal, le hacen lo mismo a sus adversarios políticos).
  • La ciudad: representa al país sumido en el caos.
  • El matadero: simboliza a Buenos Aires, como sede del autoritarismo y la violencia del poder.
  • La casilla del juez: la sede del gobierno.
  • Rosas: su presencia es ubicua como la de un dios. El primer novillo le es regalado por los carniceros, así como en la antiguedad las primicias iban como ofrenda a los dioses.
  • Los carniceros: Representan a la Mazorca, el brazo armado de Rosas.
  • Matasiete: responde a la estructura de círculos concéntricos que tiene el relato que va siempre de lo general a lo particular. Así como habla de toda la ciudad y luego de un sector de la ciudad (el matadero), de todos los animales que están en el matadero y luego de un animal en particular (el toro), de la misma manera presenta a los carniceros y después "al carnicero". Matasiete es el sacerdote que llevará a cabo el sacrificio (estos elementos son siempre solidarios: tiempo sagrado - ofrenda a los dioses - sacrificio - víctima - sacerdote). Su nombre también es simbólico. En la simbología el número 7 es el número de Dios, la perfección. O sea, el nombre significa por un lado "el que mata lo perfecto" (el Romanticismo es lo perfecto para Echeverría) también "el perfecto asesino", "el que tiene licencia para matar" (¿007?). Los que tienen licencia para matar son los sacerdotes (en la antigüedad por supuesto) y los verdugos.
  • El joven unitario: representa a la Joven Generación del Romanticismo, a los intelectuales de la Asociación de Mayo que se reunían en la librería de Marcos Sastre y que fueron perseguidos por Rosas. También conocidos como "Los proscriptos" cuando debieron exiliarse en los países limítrofes.
  • El degüello del niño: puede significar las ejecuciones públicas que realizaba la Mazorca por medio del degüello y exhibición en lugares públicos a modo de advertencia, y por otro lado el derrocamiento de gobernadores de provincia y la relación con la expresión "rodarán cabezas".
  • El episodio del inglés: referencia a la xenofobia propia del gobierno de Rosas y sus seguidores y al conflicto que mantuvo con Francia e Inglaterra y el bloqueo económico que le impusieron estos países.